Tuvimos la oportunidad de asistir a una simulación de la ceremonia del té japones en la Biblioteca Luis Ángel Arango, en la que pudimos apreciar de cerca las grandes diferencias que tenemos los de occidente con los de oriente; para ellos, cada acto tiene un valor y significado específicos, nada esta puesto ni hecho porque si y hay momentos determinados para cada cosa.
La ceremonia del té es un forma ritual que tiene los japoneses para preparar el té verde, sirviéndolo a un grupo de invitados en un entorno tranquilo.


Los invitados y el anfitrión se reúnen alrededor de una mesa con una caligrafía y una flor diferente para cada ocasión, cada caligrafía tiene un significado y una invitación a la amistad y el compartir y las flores dependen de la estación del año en la que se celebre la ceremonia.
Luego de los saludos comienza la preparación del té; todo el tiempo se está en silencio y por medio de gestos se expresa el agradecimiento, el respeto y el honor de encontrarse en ese lugar reunidos.
El anfitrión deberá tener tantos ayudantes como la cantidad de invitados lo amerite; estos se encargarán de repartir en primera instancia un dulce que contrarresta el sabor amargo del té japonés. Luego irán pasando una a una las tazas de té para los invitados.
Los elementos que se utilizan durante la preparación del té son:
1.Natsume: Se utiliza para colocar dentro el té en polvo.
2.Hishaku: Contenedor para desplazar el agua de la olla a la taza.
3.Chashaku: Un palito de bambú en forma de cuchara, que sirve para sacar el té en polvo del Natsume y colocarlo en la taza.
4.Chasen: Mezclador de té, también de bambú, al mezclarlo sale espuma.
Las tazas de té japonesas vienen sin asa, por esta razón se coloca la mano izquierda por debajo simulando la mesa y con la mano derecha se sostiene para tomar; de esta forma se entregan y se reciben las tazas.
El anfitrión sostiene la taza de frente mientras sirve el té y la gira en dos tiempos de manera que al momento de entregarla al invitado el frente de la taza este hacia él; en el momento en que este la recibe realiza la misma acción gira dos veces para que el frente de hacia el anfitrión, puesto que si toma con la taza con el frente hacia él es símbolo de desafío y pelea en la cultura japonesa.
Cada invitado deberá tomar la cantidad de té en tres sorbos y medio y luego decidirá si quiere repetir o si ha sido suficiente.
Todas estas acciones se alternan con agradecimientos gestuales todo el tiempo.
Durante la ceremonia del té solo se observa, en el momento en el que finaliza los invitados pasan de nuevo frente a la caligrafía y luego junto con el anfitrión inician ya el momento de diálogo y conversación.

